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viernes, 10 de octubre de 2014

Curso Primeros Auxilios 2014

El pasado Sábado 13 de Septiembre, el Dr. Claudio Monetti convocado por QRS capacitó a más de 400 estudiantes en la Facultad de Medicina de la UBA. Gracias a todos los que asistieron!, fue una hermosa jornada donde se aprendió muchisimo!. A seguir capacitandonos para poder ayudar a los que más necesitan!


Dr.Claudio Monetti



Referente de QRS Dr. Efraín Benzaquen

Dr Efrai­n Benzaquen: "Para erradicar la enfermedad, hay que vacunarse"

Mundo Villa quiso saber de qué se trata la campaña nacional de vacunación 2014 que se realiza durante septiembre y octubre contra el sarampión, la rubéola y la poliomielitis. Por tanto fuimos a consultar al doctor Efraín Benzaquen* para que nos cuente por qué se hace esta campaña y cómo se está trabajando.


MV- ¿Qué son el sarampión, la rubéola la poliomielitis?
EB- El sarampión, la rubéola y la poliomielitis son enfermedades virales de alta contagiosidad y potencialmente graves. Por suerte existen vacunas muy eficaces para evitar el contagio de estas enfermedades, o bien para disminuir su virulencia. Por eso la vacunación es muy importante. Hay que destacar que estas enfermedades son erradicables, debido a que el único reservorio conocido es el ser humano, por tanto una permanente y completa campaña de vacunación que supere el 95% de las personas susceptibles es el camino que debemos transitar para lograr la ansiada erradicación.
MV- ¿Podrías explicar a qué te referís con erradicación?
EB- Sí. La erradicación de una enfermedad consiste en que no se registren nuevos casos en ningún lugar del mundo.  Para lograr este objetivo es necesario que no existan reservorios capaces de generar nuevos brotes. Por eso marcamos la importancia de que el ser humano es el reservorio natural en el caso de estas tres enfermedades virales. Si logramos que ninguna persona en el mundo conserve el virus con capacidad de contagiar, estaríamos hablando de una erradicación como ocurrió con el caso de la viruela en 1979 - 1980.
MV- ¿Qué diferencia hay con la eliminación, que es lo que ya logró Argentina?
EB- La diferencia entre erradicación y eliminación tiene que ver con la extensión del territorio al cual nos referimos, es un tecnicismo. Sabemos que se han eliminado el sarampión, la rubéola y el síndrome de rubéola congénita en la Argentina como lo  certificó la   organización panamericana de la salud (OPS) en 2013. También se había logrado en 1994 la eliminación de la polio en todo el Continente Americano. Pero cuando hablamos de erradicación nos referimos a eliminar en todo el mundo la circulación y los reservorios naturales del virus de cada una de estas enfermedad que llamamos erradicables.
MV - ¿Quiénes deben vacunarse y cuántas vacunas son?
EB – Bueno, esto es lo más importante. Deben, vacunarse absolutamente todo los niños de 1 a 4 años inclusive (desde el año cumplido ese mismo día a 4 años y 364 días de edad). No importa que ya estén vacunados, si ya están vacunados reciben una dosis extra. Si no estuvieran vacunados empiezan a estarlo. La idea es generar inmunidad suficiente para evitar que el virus pueda circular. Son dos vacunas, una inyectable que es la que nos protege del sarampión y la rubéola (doble viral), y otra oral, la Sabín, que son esas gotitas muy amargas, pero que nos evitan muchas amarguras de las que duelen de verdad.
MV - ¿QRS va a colaborar con la Campaña de Vacunación?
EB - Por supuesto. Todos los miembros del equipo de salud de Patria Grande y QRS - ACME vamos a participar activamente de esta campaña. En primer lugar, coordinando con los referentes barriales para difundir a todas las familias de todos los barrios la importancia de que cada niño reciba las vacunas. Asimismo colaboraremos, si es necesario, en la aplicación de la vacuna en aquellos barrios donde muchas veces el Estado no llega y el grupo de voluntarios actúa permanentemente. Ya en 2009 participamos fuertemente en las villas de Capital Federal. Según datos del Ministerio de Salud la cobertura llegó al 98% a nivel nacional. Estamos orgullosos de haber puesto nuestro granito de arena en este logro.
MV - ¿Cuando decís que son enfermedades potencialmente graves, a qué te referís?
EB - La infección por estos virus puede generar situaciones de mucha morbilidad (enfermedad) e incluso mortalidad mayor a un 3% de los infectados. Es más, en poblaciones vulnerables, con deficientes estados nutricionales y dificultad de acceso a los centros de salud, hay estudios que plantean que la mortalidad puede llegar hasta un 25%. Es decir que una de cada cuatro personas en una mala situación sanitaria que contraen, por ejemplo, el sarampión puede morir. Incluso aquellos que sobreviven pueden quedar con graves secuelas. Quien es atacado por uno de estos virus sin estar vacunado no sólo corre el riesgo de fallecer, sino de quedar con incapacidades permanentes. Y para colmo puede quedar con el virus en su organismo y actuar como reservorio de la enfermedad.
MV - ¿Qué tan frecuentes son estas enfermedades?
EB- El sarampión sigue siendo frecuente en  algunas zonas de África, Asia y Mediterráneo Oriental. La rubéola en regiones de África y Asia Suboriental y la poliomielitis en Afganistán, Pakistán y Nigeria. En Argentina, justamente gracias a que hay vacunas eficaces, la incidencia de estas enfermedades ha bajado rotundamente. De hecho se consideran eliminadas de la Argentina. Son enfermedades muy contagiosas por vía respiratoria, por microgotas que contienen el virus y entran en contacto con las mucosas a partir de las manos las personas que tocan objetos contaminados, etcétera. Esto hace que mientras más personas están infectadas mayor sea el contagio por mayor circulación del virus. Cuando logramos una adecuada cobertura de inmunizaciones las personas que entran en contacto con el virus no se contagian y por lo tanto no se enferman ni contagian a otros. Así se va impidiendo la circulación del virus y se le bloquea el reservorio natural que serían aquellos que luego de infectados conservan el virus en su organismo con capacidad de contagiar. Si comparamos el período previo a que se incorpore la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y papera) al calendario obligatorio con la actualidad, vamos a ver que la disminución de la incidencia de estas enfermedades fue impresionante. Pasamos de 50 mil casos por año a mediados de los noventa, a no tener ninguno desde 2009 en el caso de la rubéola y desde 2012 en el caso de sarampión. Además, ese caso de sarampión ni siquiera fue un brote autóctono sino que fueron casos “importados” por personas que ingresaron de zonas donde aún no está eliminado el virus. 
MV - ¿Cuál es el riesgo que corre un niño que no está vacunado?
EB- El principal riesgo es que puede quedar susceptible al contagio de estas enfermedades con las graves consecuencias que explicamos. Pero además la vacunación es obligatoria porque aquí no sólo se busca proteger individualmente a la persona sino que se busca eliminar el virus. Aquellas personas que no colaboran en vacunarse no sólo se están dañando sí mismas, o a sus propios hijos en este caso, sino que están produciendo un daño al sistema de salud.
MV - ¿Quiere decir que una sola persona que no se vacuna puede estar garantizando la continuidad del reservorio?
EB- En Salud Pública nada es tan absoluto, si necesitáramos siempre del 100% de cumplimiento en cada planificación los objetivos serían imposibles. Está comprobado que con campañas sostenidas donde por lo menos el 95% de la población sea vacunada la erradicación es posible. Por eso, mientras más niños se vacunen, más posible resulta el objetivo de la erradicación definitiva de estas enfermedades que tanto mal y tanto daño le han hecho a la humanidad durante tanto tiempo.  Hoy tenemos recursos tecnológicos porque existen las vacunas adecuadas, nos son accesibles porque existe un gobierno popular que las pone a disposición de todos, contamos con las organizaciones sociales y populares que garantizan el contacto con cada uno de los vecinos, están los voluntarios de la universidad que van junto a los referentes barriales casa por casa para hablar con los vecinos y para promover la campaña y aplicar las vacunas. ¡No podemos desaprovechar esta gran oportunidad! Tenemos que liberarnos rápido de estos males y concentrarnos en aquellos que aún son mucho más difíciles.

* Efraín Benzaquen es Médico Sanitarista y Jefe de Trabajos Prácticos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Buenos Aires.

Videos Primeros Auxilios- Dr. Claudio Monetti

Compas! Acá les dejamos los links donde podrán ver los videos del Dr.Claudio Monetti sobre Primeros Auxilios!  Son SUPER interesantes y se aprende mucho!! que lo disfruten!

VIDEO 1: Accionar general, botiquín e higiene


VIDEO 2: Heridas y hemorragias. Cuerpos extraños en ojos, nariz y oídos 


VIDEO 3: Lesiones osteoarticulares. Movilización y transporte de personas lesionadas


VIDEO 4:  Enfermedades de aparición brusca (alteraciones del estado de la conciencia) 

VIDEO 5: Quemaduras.


VIDEO 6: Intoxicaciones. Picaduras y mordeduras


VIDEO 7: Obstrucción de la vía respiratoria por cuerpos extraños. Recuperación cardiopulmonar 


VIDEO 8: Accidentología vial

Dr .Efraín Benzaquen: “La historia de Ramón Carrillo es la de un héroe y un mártir”




Efraín Benzaquen es médico de la UBA desde 2003. Es especialista en medicina del trabajo y cursó una Maestría en Salud Pública. Fue director de Prestaciones Médicas del PAMI Capital durante el gobierno de Néstor Kirchner. Fue secretario de Extensión Universitaria y secretario general de la Facultad de Medicina de la UBA.






En un reportaje concedido a Claves de la Historia, el médico sanitarista Efraín Benzaquen nos cuenta cómo se inició la salud pública en la Argentina, el importante rol del Dr. Ramón Carrillo, de los trabajadores organizados en la creación y consolidación de las obras saociales, en qué nos parecemos y en qué nos diferenciamos de los países hermanos de la Patria Grande y cuáles son, a su entender, los desafíos que hoy tenemos por delante.


Benzaquen fue profesor titular interino de sanitarismo en la carrera de Fonoaudiología y actualmente es jefe de Trabajos Prácticos del Departamento Salud Pública de la mencionada universidad. Este médico santafesino de 40 años ha sido presidente del Centro de Estudiantes de Medicina de la UBA durante el año 1999 y desde entonces trabaja en salud preventiva en las villas más humildes de la Ciudad de Buenos Aires.
–¿Cómo comenzó a organizarse la salud pública en nuestro país?
–Quizás el primer hecho que implicó un esfuerzo conjunto de la sociedad y el Estado para abordar un problema de salud en nuestro territorio, por entonces virreinato, fue en 1805 cuando se comenzó la primera campaña de vacunación antivariólica. Por un lado se dice que un tal Antonio Machado Carvalho llegó desde Río de Janeiro hasta Montevideo acompañado por algunas mujeres negras a las que había vacunado. Desde allí habría enviado al virrey los elementos necesarios para comenzar a inmunizar a la población y que posteriormente se trasladaría a Buenos Aires trayendo un niño negro en el cual la vacuna había prendido exitosamente. Otros sostienen que fue Miguel O’Gorman quien administró las primeras dosis de la vacuna trayendo de Francia al Dr. Francisco Balmis acompañado de vacas inoculadas con la enfermedad, con las cuales se preparaba el suero que se inyectaba a los pacientes. De todas formas está claro que O’Gorman, quien fuera el primer director oficial del Protomedicato, fue el encargado de poner en marcha los mecanismos para la replicación de la vacuna.
–¿Por qué considera este hecho como el fundacional de la salud pública argentina?
–La viruela causaba estragos en la población americana. Distintas estimaciones afirman que entre un 50 y un 90% de los habitantes originarios fallecieron por esta enfermedad. Siempre es difícil elegir un punto de comienzo en la historia, esta campaña involucraba al Estado y a la sociedad civil en su conjunto para realizar tareas de prevención específica de una enfermedad y lograron una fortísima disminución de la mortalidad por esta causa. Además no eran acciones referidas a la curación de una persona sino que se planteaba ir a buscar a las personas sanas para que conserven su salud. Todo esto, sumado al impacto realmente positivo que fue teniendo la vacunación hasta llegar a la erradicación mundial de la viruela, lo convierten sin dudas en un hecho importantísimo que bien podríamos tomar como fundacional. No quisiera dejar de mencionar la gran labor desarrollada por el deán Saturnino Segurola, quien es reconocido por ser el principal promotor de la inmunización antivariólica y a quien se le atribuye un simpático verso que nos cuenta de sus valores y objetivos: “(...) porque la inoculación/ produce palpablemente/ un beneficio a la gente/ y un aumento a la Nación./ Al pobre infeliz, al rico,/ al plebeyo, al ciudadano,/ al gaucho, al artesano,/ el mismo virus aplico:/ para mí ninguno es chico,/ a todos estimo y quiero,/ no pospongo ni prefiero/ a Julia por Enriqueta/ y, en fin, pongo la lanceta/ en el que llega primero.” Es importante citarlo porque en él se encierran los valores señeros del pensamiento sanitarista, basados en la búsqueda del bien común, sin fines de lucro y en beneficio de la Nación en su conjunto.
–Mencionó a médicos provenientes de Europa, podría contarnos cómo se empezaron formar los profesionales de la salud en nuestro país.
–Existía desde 1777 un Protomedicato sin aprobación real que comienza a ordenar muchas cosas. Entre ellas, el reconocimiento de títulos y las pruebas de competencia que debían rendir quienes pretendían ejercer lo que se denominaba el arte de curar. En 1780, se oficializa el Protomedicato y recién en 1801 se crea en su seno la primera escuela de medicina de Buenos Aires, que pasa a funcionar en su sede del barrio de San Telmo. Ese mismo año comenzaron sus estudios quince aspirantes, entre los que se destaca el nombre de Francisco Cosme Argerich, quien sirviera como médico durante las Invasiones Inglesas ya que su graduación en justamente en 1806. Este médico sería luego profesor, cuando la citada escuela se convierta en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en 1821. Es interesante destacar que el número de inscriptos en los años siguientes fue muy bajo e incluso en 1807 no hubo quien ingresara a la carrera, ya que los nuevos graduados tenían obligación de servir en el ejército, y esto no resultaba atractivo para los jóvenes de las clases acomodadas que podían acceder a la educación. Por otra parte, la primera Escuela de Enfermería fue creada en 1886 por Cecilia Grierson, mientras era estudiante de medicina, en la Casa de Aislamiento (actual Hospital Muñiz). En el contexto de una epidemia de cólera, Grierson considera necesario formar auxiliares de los médicos y comienza con la empresa, que recién será reconocida oficialmente en 1891 cuando es transformada en Escuela Municipal de Enfermería. Asimismo en 1890 había fundado la Escuela de Enfermería del Hospital Británico, poco tiempo después de convertirse en la primera médica argentina en 1889.
–¿Cómo fue la epidemia de cólera y que medidas se tomaron?
–Es una pregunta interesante porque el cólera fue una más de todas las tragedias políticas, económicas y humanas que nos trajo a los latinoamericanos la guerra contra el Paraguay. Aquel lamentable genocidio que algunos preferimos llamar guerra de la triple infamia. Aparentemente un barco procedente del Brasil trajo la temible bacteria en 1867. Primero alcanzó en Paso de la Patria al campamento de los aliados, donde causó casi 4000 muertos. Para mayo ya había llegado a Paso Pocú, donde se encontraba el mariscal Francisco Solano López, quien habría adquirido la enfermedad y según cuentan revirtió su profunda deshidratación comiendo sandía. El cólera se extendió a las ciudades de Rosario, donde causó casi 500 muertos, y a Buenos Aires donde produjo 1653 defunciones. Para fines de ese año y comienzos del siguiente, el brote se había expandido a Entre Ríos, Córdoba, Corrientes, San Juan y Santiago del Estero.
A partir de esto se creó el primer sistema de agua corriente y se establecieron políticas de aislamiento de los enfermos. Se fundó el Consejo de Higiene (1869) y se organizó la Junta de Sanidad Nacional. Ese año el presidente y el secretario del Consejo de Higiene, los doctores Luis María Drago y Leopoldo Montes de Oca, formularon una propuesta de Reglamento de Policía Sanitaria Marítima para la República Argentina con el cual se apuntaba a establecer barreras preventivas ante las epidemias. Lamentablemente todas estas medidas fueron más declarativas que reales. Ya por ese entonces la formación y la práctica médica se orientaban más a curar enfermedades que al cuidado de la salud del pueblo sano. Tanto es así que el cólera volvió en 1872 en un barco genovés que fue aceptado en el puerto de Buenos Aires a pesar de haber sufrido 22 muertes durante su travesía. Posteriormente, en 1874, se realizó una conferencia entre Brasil, Uruguay y Argentina para evitar el arribo de epidemias ultramarinas. Y comenzaron a aplicarse algunos de los postulados con más eficiencia pero los resultados no fueron todo lo bueno que se esperaba. De todas formas se estableció una autoridad sanitaria en el puerto que daba patente “limpia” o “sucia” a los barcos y establecía las cuarentenas. A pesar de ello el cólera regresó en 1886 debido a deficiencias del propio sistema y de su aplicación. Para ese entonces la aldea porteña contaba con algunos servicios de agua y cloacas, la Casa de Aislamiento, médicos y estudiantes de medicina y las flamantes estudiantes de enfermería que pudieron contener mejor la situación disminuyendo el número de muertos. Pero la infección se propagó hacia el interior del país donde fue peor que en otras oportunidades. Sólo en Rosario, que por entonces contaba con 50.000 habitantes, se produjeron más de 1000 decesos. Posteriormente hubo un último brote en 1894 y 1895.
–¿Cómo fue que se empezaron a desarrollar los hospitales públicos en la Argentina?
–Los primeros hospitales pertenecían a las órdenes religiosas. En 1816, se clausura el Hospital de Santa Catalina y se pasan los pacientes al de Residencia desplazando a los padres betlemitas de la administración. Este hecho constituyó la creación del primer hospital público civil en manos del Estado. Un año antes se había inaugurado el Hospital Militar de Santa Fe. Durante la década de 1840 también se crearon los hospitales de la comunidad británica y francesa. A medida que iba cambiando la concepción de la organización sanitaria las instituciones se fueron transformando. Así la Casa de Niños Expósitos, que se hacía cargo de los niños abandonados, generalmente en casas pudientes y en iglesias, se convierte en luego en hospital en 1905 (actualmente Pedro de Elizalde); la Casa de Aislamiento pasa a ser el Hospital Muñiz, etcétera.
Obviamente hay un antes y un después en la historia de la salud pública argentina desde la asunción del peronismo y el nombramiento del Dr. Ramón Carrillo como secretario de Salud en 1946 y elevando la estructura a rango de ministerio y designándolo ministro en 1949.
–¿Qué nos puede contar del Dr. Ramón Carrillo?
–Ramón Carrillo fue a la salud pública lo que Sarmiento fue a la educación. Nació en Añatuya, Santiago del Estero, el 7 de marzo de 1906, y fue compañero de Homero Manzi en la escuela primaria. Eso los vinculó más tarde con el grupo de FORJA, que gestó la expresión más alta del pensamiento nacional desde 1935 hasta la asunción del peronismo al cual se sumaron. La historia de Carrillo es la historia de un héroe y un mártir. Llegó a Buenos Aires en 1924 con sólo 17 años, a los 36 años ya era profesor titular de la Facultad de Medicina, de la que sería decano muy brevemente, luego se convirtió el mejor ministro de Salud de la historia argentina y por último murió perseguido, difamado y abandonado en un lejano paraje de Brasil acosado por terribles dolores físicos y del alma. Fue el más alto defensor de la creación de un sistema público de salud, que aún hoy no tenemos. Durante su gestión (1946-1954) creó más de 240 nuevos centros asistenciales, duplicando el número de camas hospitalarias y llevando la asistencia a los lugares donde antes no existía. Pero por sobre todas las cosas intentó planificar las políticas de salud ordenando los recursos y convenciendo a otros actores para que participen en cuanto les corresponda. Así fue que junto al máximo especialista en paludismo, el Dr. Juan Carlos Alvarado, lograron eliminar este mal del territorio argentino. Ante la falta de apoyo de los médicos tradicionales para su estrategia, Carrillo salía a fumigar en un Jeep. Es importante destacar que tantas innovaciones le valieron hacerse de muchos enemigos poderosos. Con la muerte de Evita, en 1952, pierde a su mejor aliada y posteriormente renuncia en 1954. Para Carrillo la salud era un bien social inseparable del bienestar general, esto lo acercaba a Perón pero no le ahorraba enemigos. Su frase más famosa lo dice todo: “Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, a la angustia y al infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas”. Obviamente esto no era bien visto ni por los que se negaban a distribuir la riqueza ni ante quienes pretendían, y aún pretenden, cercar a la medicina en tecnicismos academicistas de cura de enfermedades.
–¿Cómo surgen las obras sociales y qué rol juegan en la salud pública argentina?
–El modelo es tomado de los Seguros Sociales creados por el canciller alemán Bismarck en 1884. Los obreros alemanes se habían organizado para cubrir económicamente durante algún tiempo a quienes se enfermaban o a la familia en caso de fallecimiento. De forma similar, los sindicatos argentinos, que se fortalecieron enormemente durante el peronismo, fueron creando sus mutuales. La idea de Bismarck fue legislar sobre esto, así se oficializó y reguló el sistema que muchos llaman por su nombre. En Alemania desde 1884 y en Argentina desde 1970 los trabajadores formales y los empleadores de cada rubro sindical aportan parte de sueldo en forma compulsiva para el financiamiento de una obra social que le garantiza acceso a un plan de salud también regulado por leyes del Estado. Esto permitió desarrollar fuertemente lo que denominamos la capacidad instalada de servicios de salud. Por ejemplo Osecac, la obra social de los empleados de comercio y actividades civiles, que con 1.514.892 beneficiarios es la más grande del país, cuenta con 18 centros asistenciales propios con todas las especialidades médicas, 85 centros ambulatorios y 820 consultorios. En nuestro país existen alrededor de 300 obras sociales que dan cobertura médica a diecinueve millones de personas.
–¿Esto es diferente a lo que ocurre en otros países de América latina?
–Exactamente, si tomamos los casos de Brasil vamos a ver que ellos lograron legislar lo que conocemos como Sistema Único de Salud (SUS), que en realidad es un sistema integrado. La historia es muy interesante como proceso político. Porque un grupo crítico de intelectuales, ligados a la salud, logró generar liderazgo y consenso social para imponerle, primero a la dictadura y luego al neoliberalismo, el derecho a la salud en la agenda pública, en la Constitución y en las leyes. En 1988 se promulga la nueva Constitución de Brasil y se crea el Sistema Único de Salud (SUS) dando rango constitucional al derecho a la salud y a la obligatoriedad del Estado a garantizarla. En 1990, se reglamenta la Ley Orgánica de la Salud y se establece la participación social en el SUS. En 1997, se impone el Piso de Atención Básica reglamentando transferencias per cápita del nivel federal a los municipios Así fue que se garantizó el financiamiento estatal con gestión descentralizada y control social. Pero la falta de hospitales y consultorios públicos en extensas zonas dificulta su aplicación total y hoy más de 40.000.000 de brasileños pagan su servicio privado. Asimismo el SUS se ve obligado a contratar a prestadores privados para garantizar la cobertura en lugares donde los establecimientos públicos son insuficientes o directamente no existen. Esto último no pasa en Argentina gracias a las obras sociales y, especialmente, a la existencia de Ramón Carrillo y la cultura de lo público que él impuso, sin embargo nos falta avanzar en la unificación e integración del sistema.
–¿Qué nos puede contar de lo que pasa con la salud pública en Venezuela?
–En el año 2010 fui invitado a conocer y estudiar el proceso de transformación que viene realizando la República Bolivariana de Venezuela en el área de salud. Durante un mes tuve la oportunidad de recorrer los barrios, establecimientos sanitarios, hospitales y universidades de Caracas, Maracaibo, la Guajira y los Llanos centrales. Cuando el presidente Hugo Chávez empieza a impulsar la extensión de la cobertura médica gratuita a los más pobres y excluidos entiende la necesidad de llevar profesionales a trabajar a los barrios. Rápidamente encuentra resistencia en la corporación médica y decide convocar a médicos cubanos. Así nace el programa Barrio Adentro, donde llegaron a trabajar más de 25.000 médicos cubanos. Al principio se construían centros de salud en los barrios (lo que en Argentina se denominas villas), pero debido a la “desconfianza” que generaba en algunos vecinos las novedosas instalaciones se empezó con la idea de que los médicos se instalaran como un vecino más. Durante mi recorrido pude visitar a varios profesionales cubanos que vivían en una habitación de la casa de líderes barriales. Por la mañana atendían la demanda que el propio líder barrial ayudaba a organizar y por la tarde visitaban los hogares de quienes los habían consultado y otros donde iban detectando necesidades. Lo lamentable es que la resistencia de la corporación médica fue aumentando y ocurría que las órdenes médicas extendidas por los cubanos eran rechazadas bajo la excusa de que “no tenían matrícula profesional venezolana”. Así una persona no podía comprar los remedios recetados o tenía que esperar en las atestadas filas de las guardias hospitalarias para ser atendidos desde cero. Como respuesta a esto, Chávez decidió doblar la apuesta y así se fue creando todo un nuevo sistema de salud basado en el apoyo cubano. Es importante remarcar que Cuba es reconocida a nivel internacional por contar con los máximos cánones de atención primaria de la salud, siendo quizás el único país del mundo que se acercó a cumplir el postulado de Alma Atta “Salud para todos en el año 2000”. Hoy en día los profesionales cubanos van siendo reemplazados por jóvenes venezolanos que se han ido formando en este nuevo sistema que abarca los tres niveles de atención. Otro punto muy fuerte en Venezuela es en lo relativo a la salud de los pueblos originarios. Entre muchos logros es importe destacar el Proyecto Cacique Nigale, que está formado médicos elegidos por las propias comunidades de los 42 pueblos originarios del territorio venezolano. Además de estudiar la medicina occidental, estudian las de sus antepasados y lo hacen en su lengua original. Es un proyecto genial y sorprendente.
–¿Qué cree que nos queda por hacer?
–La clave es la integración hacia adentro y hacia afuera. Tenemos que acelerar la integración regional y a su vez cumplir con el legado de Carrillo haciendo un sistema público que integre y comprometa a los privados y a las obras sociales. Hay que orientarlo a la prevención de enfermedades y a la promoción de la salud. Esto nos puede generar algunos enemigos que sólo ven negocios en el campo de la salud, pero vale la pena dar esa pelea.

Dr. Efraín Benzaquen, Referente y creador de QRS: "El voluntariado no se hace por obligación, se hace por amor y convicción"

Entrevista al Dr Efraín Benzaquen, coordinador de salud preventiva en las Villas de la Ciudad de Buenos Aires. Hace años que viene desarrollando un trabajo intenso de salud preventiva en las villas con grupos de voluntariado de la Facultad de Medicina de la UBA. 


El doctor Efraín Benzaquen está trabajando con grupos de jóvenes voluntarios que realizan en forma periódica y constante actividades de salud preventiva en los barrios más vulnerables de la Ciudad. En esta entrevista pudimos conocer más a fondo el pensamiento del líder de este proyecto que está creciendo cada día por su fuerte vínculo con los vecinos y su real objetivo de salud e integración.
MV: ¿Cómo empezaste a trabajar en los Villas de la Ciudad en la problemática el tema de la prevención para la Salud?
EB: Durante el año 1999 yo era el Presidente del Centro de Estudiantes de Medicina de la UBA y nuestra principal actividad estaba relacionada a la organización de la resistencia contra los intentos de recortes a la Educación Pública que impulsaba el Gobierno menemista. Pero paralelamente entendíamos que nuestra acción política no debía limitarse a la protesta. En las Universidades tradicionales como la UBA las carreras de la Salud están muy orientadas a procedimientos de diagnóstico y tratamiento antes enfermedades declaradas, pero se hace muy poco para evitar que las personas se enfermen. Por eso comenzamos a convocar a estudiantes para organizar campañas de promoción de salud y prevención de enfermedades.
MV: ¿Cómo fue que ese trabajo llegó a las Villas?
EB: Logramos integrarnos gracias al trabajo político que Víctor Ramos lidera desde hace varios años en las villas. Pero nuestro trabajo originalmente apuntaba a diversos grupos poblacionales. Bajo el lema “empecemos por casa” nos ocupábamos de realizar exámenes de salud y aplicar las vacunas necesarias a los estudiantes de la misma Facultad. Paralelamente organizábamos charlas abiertas a la comunidad para favorecer la vida saludable en temas como deportes, alimentación saludable, salud sexual, etc. También en el área de la prevención de adicciones, de riesgo cardiovascular y, obviamente, vacunación.
La llegada a los barrios siempre fue un objetivo porque ante la ausencia del Estado es mucho más fuerte la necesidad de la gente. Tuvimos muchas experiencias buenas y algunas no tanto, hasta que conocimos a Víctor y su trabajo en la Villa 21.

MV: ¿Por qué cambió el trabajo de en la Villas desde la relación con Víctor Ramos?
EB: Nuestro trabajo en las Villas se hace desde una organización estudiantil: QRS – ACME (Acción Compromiso y Movilización Estudiantil). Es a base de trabajo voluntario de estudiantes coordinados por algunos profesionales que nos comprometemos. Muchas veces se daban situaciones tensas porque los dirigentes barriales pretendían cosas que eran imposibles para el grupo y eso generaba frustración de ambas partes. A partir del liderazgo de Víctor nos integramos al Movimiento Patria Grande y eso facilitó la compresión mutua entre los dirigentes barriales, la gente del barrio, los dirigentes estudiantiles y los voluntarios. Esa integración fue muy importante para que el trabajo pueda sistematizarse y profundizarse.

MV: ¿Tienen apoyo del Estado para la importante tarea que realizan?
EB: Es variable. Desde el año 2002 al 2009 estuvo a cargo de nuestro grupo Docente-Estudiantil la conducción de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Medicina. Eso nos permitió conseguir mucho apoyo institucional. Especialmente desde el comienzo del Gobierno popular de Néstor Kirchner donde se le empezó a dar importancia a la Salud Social y Comunitaria. Es interesante destacar que hubo un momento donde varios programas del estado realizan estas tareas coordinados por profesionales de nuestro grupo. El Ministerio de Salud de la Nación creó el Programa Cuidarse en Salud. La Universidad de Buenos Aires el programa de Voluntariados en Salud. La Facultad de Medicina el programa APRISA y en todos los casos el armado del programa y su conducción inicial estuvo a cargo de profesionales formados en QRS. Actualmente ACUMAR realiza este mismo trabajo y también cuenta con muchos de nuestros militantes y dirigentes, entre quienes se destaca el Enfermero Ricardo René Quintana.

MV: ¿Si hay tantos programas del Estado haciendo este trabajo por qué sigue siendo tan fuerte el Voluntariado de QRS – ACME?
EB: Por varias cosas. En primer lugar no es lo mismo realizar una tarea por voluntad, amor y convicción que hacerla por una obligación laboral. Todo nuestro grupo trabaja en esto porque quiere hacerlo. En segundo lugar no es lo mismo para un vecino o un dirigente barrial la relación estable que se genera con un grupo de trabajo con quienes compartimos los mismos valores ético-ideológicos que un operativo anónimo y transitorio enviado por un organismo estatal que llega con una misión concreta y limitada. La gran diferencia está en quiénes y para qué planifican. En nuestro caso la planificación surge desde la base, los vecinos y los voluntarios coordinados por los dirigentes se organizan, analizan sus problemas y planifican soluciones posibles en conjunto. En el caso de los programas estatales se suelen dar dificultades ante el intento de aplicación de planificaciones normatizadas desde la superestructura sin consenso social. Al no utilizarse la planificación en forma estratégica no convocan a los dirigentes y vecinos para conversar y eso suele traer dificultades y hacer que la tarea no sea gratificante. En nuestro caso ocurre lo contrario hablamos antes, planificamos juntos y es muy lindo para todos sentir que, a pesar de las dificultades,  los objetivos se van cumpliendo.

MV: ¿Y entonces no sería mejor que estos programas estatales sean coordinados con ustedes y los dirigentes de los barrios?
EB: Por supuesto. Algún día será así

Jornada Especial || Voluntariado de Salud

ESTE MIERCOLES  nos juntamos 14hs en la puerta de la Facultad de Medicina de la UBA ( Paraguay 2155) (con ambo completo) para ir a la Villa 21-24 de Barracas donde por primera vez en la historia de las villas, una ambulancia estará disponible para todos los vecinos del barrio. Como siempre ahi vamos a estar apoyando a los vecinos, llevando la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, realizando la toma de Factores de Riesgo Cardiovascular y Vacunación.
Imágenes
1/1: AMBULANCIA EN VILLA 21
Cristian Heredia  Presidente de la Junta Vecinal y referente social de la Villa 21 se mostró muy emocionado y destacó que: "es una lucha que hemos ganado despues de tantos intentos, de tantas veces que hemos pedido y explicado la necesidad de todas las villas de contar con una ambulancia. Mucha gente ha perdido la vida porque la ambulancia no ha llegado a tiempo, ni siquiera entrado al barrio. Es otro hecho histórico que transforma la realidad del barrio y que se ha logrado con la fuerza de la militancia y el compromiso de Patria Grande."

Primer Voluntariado de Salud del 2014

Enero del 2014, luego de casi dos semanitas de descanso para los voluntarios retomamos el Voluntariado de Salud de QRS-VENI llevando la promoción de la salud y la prevención de enfermedades a los barrios que más nos necesitan!
El Lunes 13 de éste mes los voluntarios nos reunimos tempranito en la Facultad de Medicina de la UBA para ir todos juntos a la Villa 21-24 de Barracas a realizar la toma de Factores de Riesgo Cardiovascular.                               


SUMATE A LOS VOLUNTARIADOS DE SALUD Y ENTERATE DE LOS CURSOS GRATUITOS QUE SE VIENEN!

Brigada Solidaria ACME (Acción, Compromiso y Movilización Estudiantil)